Aunque la Enfermedad Holandesa
data de los años 60´s, hoy en día, países que experimentan el incremento
inesperado de las divisas que ingresan a su economía, gracias al
descubrimiento, explotación y exportación de recursos naturales, se ven sumidos
en una paradoja, puesto que si bien la riqueza del país se eleva, sectores como
el agro y la industria son seriamente afectados.
Este incremento de divisas en la economía, causan
una mediata revalorización de la moneda local, lo que disminuye la
competitividad en sectores como la industria.
POR: Ana Carolina Rodriguez Colamarco
En Colombia se ven la mayoría de
los “síntomas” de esta enfermedad, como lo son: el incremento de las divisas
que ingresan al país, el crecimiento desbocado de las exportaciones del sector
minero–energético que entre enero y junio de 2012, aumentaron 17%, para llegar
al 67% del total, mientras las exportaciones agropecuarias, de alimentos y
bebidas cayeron 13%; además del hecho que el sector minero energético, que hoy
está marcando los primeros renglones de la economía, solo genera el 1% de los
puestos de trabajo, alrededor de 200.000 empleos mostrando claramente una desindustrialización
que nos consume, otro síntoma es la revaluación del peso que pone en jaque
muchas empresas de los sectores primarios restándoles competitividad, y el
debilitamiento de la producción industrial causado por el incremento de las
importaciones (que gracias a la revaluación son
mucho más rentables), estos son solo el abrebocas, pues cada uno de
estos síntomas trae consigo un sinfín de consecuencias que a la larga hacen que
la economía caiga mucho mas.
Pero aunque el panorama es
preocupante, existen medidas que si se estudian a fondo y se toman a tiempo,
pueden funcionar como “vacunas” a dicha enfermedad.
Noruega por ejemplo, creó un
fondo en dólares, que se alimentaba de las regalías e impuestos generados por
el sector petrolero, con lo cual minimizo el impacto en la competitividad en
los sectores no petroleros, pues de esta forma, los ingresos no entraban al
país y evitándose la revaluación.
En el caso Australiano, se
gravaron las ganancias de las empresas de manera progresiva: a mayor ganancia,
mayores impuestos, lo que permitió contar con recursos para invertir en los
otros sectores.
Por su parte Botswana, es un caso
exitoso, en cuanto al manejo de la corrupción, tomando medidas que permitieran
el desarrollo de una cultura con tolerancia cero hacia la corrupción que se
veía entre el sector minero y los funcionarios.
Otro ejemplo claro es Chile, que
opto por tomar medidas como: los fondos de estabilización implementados en
Noruega, el ajuste a los regímenes
fiscales para apoyar el desarrollo del sector minero y su estabilidad como los de Australia, y las
ventajas competitivas que se han desarrollado en los sectores productivos que
no se basan en la tasa de cambio, si no en cambios estructurales que involucran
conocimiento, tecnología y formas más eficientes de producción, permitieron que
otras industrias como la vinícola, con vocación exportadora sobresalieran
dentro de la economía.
Aunque muchos de estos países
sirven de ejemplo, cada país es un universo diferente y sufre una problemática
distinta, lo que hace que no todas las medidas tomadas por otros países puedan
funcionar en el propio, pero si pueden contribuir a estudiar, que contribuyan a tomar medidas que disminuyan los efectos negativos que trae consigo esta enfermedad.
Fuentes:
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