sábado, 16 de febrero de 2013

ENFERMEDAD HOLANDESA, UN MAL QUE PUEDE CONSUMIR LA ECONOMIA DE UN PAIS

Por: Ana Carolina Rodriguez Colamarco


Aunque la Enfermedad Holandesa data de los años 60´s, hoy en día, países que experimentan el incremento inesperado de las divisas que ingresan a su economía, gracias al descubrimiento, explotación y exportación de recursos naturales, se ven sumidos en una paradoja, puesto que si bien la riqueza del país se eleva, sectores como el agro y la industria son seriamente afectados.

 Este incremento de divisas en la economía, causan una mediata revalorización de la moneda local, lo que disminuye la competitividad en sectores como la industria.
POR: Ana Carolina Rodriguez Colamarco


En Colombia se ven la mayoría de los “síntomas” de esta enfermedad, como lo son: el incremento de las divisas que ingresan al país, el crecimiento desbocado de las exportaciones del sector minero–energético que entre enero y junio de 2012, aumentaron 17%, para llegar al 67% del total, mientras las exportaciones agropecuarias, de alimentos y bebidas cayeron 13%; además del hecho que el sector minero energético, que hoy está marcando los primeros renglones de la economía, solo genera el 1% de los puestos de trabajo, alrededor de 200.000 empleos mostrando claramente una desindustrialización que nos consume, otro síntoma es la revaluación del peso que pone en jaque muchas empresas de los sectores primarios restándoles competitividad, y el debilitamiento de la producción industrial causado por el incremento de las importaciones (que gracias a la revaluación son  mucho más rentables), estos son solo el abrebocas, pues cada uno de estos síntomas trae consigo un sinfín de consecuencias que a la larga hacen que la economía caiga mucho mas.

Pero aunque el panorama es preocupante, existen medidas que si se estudian a fondo y se toman a tiempo, pueden funcionar como “vacunas” a dicha enfermedad. 

Noruega por ejemplo, creó un fondo en dólares, que se alimentaba de las regalías e impuestos generados por el sector petrolero, con lo cual minimizo el impacto en la competitividad en los sectores no petroleros, pues de esta forma, los ingresos no entraban al país y evitándose la revaluación.
En el caso Australiano, se gravaron las ganancias de las empresas de manera progresiva: a mayor ganancia, mayores impuestos, lo que permitió contar con recursos para invertir en los otros sectores.
Por su parte Botswana, es un caso exitoso, en cuanto al manejo de la corrupción, tomando medidas que permitieran el desarrollo de una cultura con tolerancia cero hacia la corrupción que se veía entre el sector minero y los funcionarios.
Otro ejemplo claro es Chile, que opto por tomar medidas como: los fondos de estabilización implementados en Noruega, el ajuste a  los regímenes fiscales para apoyar el desarrollo del sector minero  y su estabilidad como los de Australia, y las ventajas competitivas que se han desarrollado en los sectores productivos que no se basan en la tasa de cambio, si no en cambios estructurales que involucran conocimiento, tecnología y formas más eficientes de producción, permitieron que otras industrias como la vinícola, con vocación exportadora sobresalieran dentro de la economía.

Aunque muchos de estos países sirven de ejemplo, cada país es un universo diferente y sufre una problemática distinta, lo que hace que no todas las medidas tomadas por otros países puedan funcionar en el propio, pero si pueden contribuir a estudiar, que contribuyan a tomar medidas que disminuyan los efectos negativos que trae consigo esta enfermedad.


Fuentes:

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